Mi propia publicidad

Objetivos:

  • Jugar a “vender” nuestra propia imagen.
  • Valorar nuestros aspectos positivos y cualidades y encontrar una manera atractiva para expresarlos.

Materiales:

  • Hojas blancas, de colores o cartulinas.
  • Marcadores, lápices, tijeras, pegamento.
  • Materiales para collage: revistas, fotos, dibujos, etc.

Apertura:

Nos disponemos para participar en el taller, dedicando diez minutos para el “Momento de Encuentro” en el que invitamos a los niños a relajarse por medio de ejercicios de respiración, movimientos controlados, o cualquier otra propuesta que los ayude a entrar en sí mismos y aquietarse para poder participar de una forma más activa y creativa en el juego.

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda. Ponemos en el medio de la ronda revistas de actualidad o periódicos.
Cada uno toma la revista que le gusta y elige el aviso o anuncio que le parezca más atractivo, teniendo que señalar:
-Qué venden.
-Cuáles son las bondades del producto o servicio que ofrecen.
-Por qué sería bueno comprar ese producto.
Ponemos en común el trabajo de investigación de cada uno.

Siempre que vemos una publicidad, lo primero que no llama la atención es algo que se remarca o se quiere destacar. Las publicidades presentan sus productos de manera atractiva, detallando todo lo bueno que nos brinda el producto que quieren vender y destacando lo bueno que es tener este producto cerca o a disposición.

Repartimos a cada participante una hoja o cartulina, en la que deberán armar una publicidad que “venda” la propia imagen, destacando las bondades, capacidades y características positivas de nuestra persona, y los beneficios que ofrecemos a los demás.

A los niños de esta edad les cuesta mucho descubrir lo bueno y valioso de sí mismos.

De todas maneras, los alentamos a permanecer frente a la hoja en blanco, tomando conciencia de esta dificultad. Estamos atentos a estimular especialmente a aquellos niños que tiene una tendencia a “venderse” por los aspectos negativos o por sus defectos y los alentamos a buscar en su interior, aquello que descubren como valioso, aunque sea pequeño e invisible.

Podemos ayudarlos con algunas preguntas que les permitan empezar con el juego:
-¿Qué es lo más valioso que descubro en mí?
-¿Cuáles son las cosas lindas que los demás dicen de mí? ¿Por qué cosas me felicitan?
-¿Para qué tareas o actividades tengo cualidades, habilidades o destrezas?

Cierre:

Al finalizar las producciones, cada uno comparte y se anima a “vender” su publicidad a todos sus compañeros convenciéndolos de que él es “valioso”.

Este juego invita a la reflexión sobre las cualidades positivas y las capacidades y habilidades de cada uno. De una forma creativa y lúdica, nos invita a descubrir la importancia de conocernos y valorarnos; nos alienta frente a la dificultad de ver lo bueno en nosotros mismos y nos motiva a mostrarlo y compartirlo con los demás.

¿Qué quiero ser cuando sea grande?

Objetivos:

  • Reconocer los propios gustos, habilidades y capacidades, y proyectarlas al futuro.
  • Valorar y respetar la diversidad y las elecciones de los demás.

Materiales:

  • Cartulina y marcador.

Apertura:

Antes de empezar a jugar, dedicamos diez minutos para un “Momento de Encuentro”, en el que por medio de técnicas de relajación, música o movimientos, invitamos a los niños a relajarse, distenderse y disponerse para jugar.

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda.
Comenzamos nuestra actividad conversando acerca de estos interrogantes:

-¿Qué es lo que más me gusta hacer?
-¿Qué es lo que hago muy bien o me sale con facilidad?
-¿De qué me gustaría trabajar cuando sea grande?

Cada uno elige dos profesiones, oficios o trabajos.
Vamos diciendo las profesiones elegidas y armamos una lista en una cartulina o pizarrón.
Uno de los participantes, comienza a representar por medio de una mímica y sin palabras, una de las profesiones que eligió. El resto del grupo deberá adivinar cuál es.
Por ejemplo: el bombero simula apagar un incendio, la enfermera curar a un enfermo, el cantante podrá hacer un show en vivo, el escritor sentarse a idear un texto, etc.
El que lo adivina pasa al centro a hacer su propia representación, y repetimos el procedimiento hasta que hayan pasado todos.
Después de cada representación aplaudimos al compañero que la representó y le preguntamos: ¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo o profesión?

En la famosa pregunta: “¿Qué querés ser cuando seas grande?”, está escondida una respuesta muy valiosa, que refleja los deseos, sueños, habilidades y capacidades de cada uno, proyectadas al futuro.

Es muy importante que aprendamos a pensar en nuestro futuro, a escuchar nuestros deseos y sueños y a poder actuarlos, para afirmarnos en ellos. ¡Vale la pena que hagamos un aplauso a cada uno por la actuación y la expresión de sus sueños lanzados al futuro! ¡Vale la pena alentarnos mutuamente a alcanzar nuestras metas!

Cierre:

Al terminar la ronda de representaciones, reflexionamos entre todos acerca de la diversidad de las profesiones y trabajos elegidos. Valoramos las diferencias y el aporte de cada profesión, oficio o trabajo en la construcción de la sociedad y el bien común.
Destacamos la importancia del esfuerzo, la dedicación y perseverancia para alcanzar aquello que nos proponemos y soñamos.

Este juego propone un espacio para los deseos, sueños y aspiraciones, a partir de nuestras capacidades y habilidades. Estimula la autoestima y motiva la empatía; resalta el valor de la diversidad en los intereses de cada uno, así como la diversidad en los trabajos y profesiones que se necesitan en una sociedad. Alienta a trabajar con esfuerzo y dedicación para alcanzar aquello que nos proponemos.

La silla del Rey o Reina

Objetivos:

  • Jugar a ver las características positivas en los demás y a hacer elogios y ponderaciones.
  • Ejercitar la capacidad de dar y recibir.

Materiales:

  • Una silla arreglada o disfrazada como si fuera el trono de un rey o reina.
  • Hojas decoradas.
  • Marcadores.
  • Música.

Apertura:

Comenzamos nuestro taller de juegos dedicando diez minutos para un “Momento de Encuentro” que nos ayude a relajarnos, recogernos y disponernos a jugar en grupo.

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda. En el centro de la ronda colocamos una silla decorada como el trono de un rey o reina. Cerramos los ojos, y nos transportamos con la imaginación a un reino en donde todos ven las características positivas de las personas.
Abrimos los ojos y por turnos, siguiendo el orden de la ronda, cada uno pasa a sentarse en el trono del rey.


Estregamos a los demás participantes una hoja decorada como un papiro, un diploma o un regalo especial, que irá girando por la ronda, para que cada uno escriba las características positivas de ese rey o reina (Pueden ser cualidades, habilidades o capacidades intelectuales, motrices, espirituales, etc.).

Cada uno es libre de escribir lo que quiera, con el único condicionante que tiene que ser algo positivo. También somos libres de no escribir nada, si nos queremos hacerlo.
Una vez que la hoja haya rotado por todos los participantes, leemos en voz alta todo lo que escribimos sobre el rey o reina, y se la entregamos como un acto de donación o regalo.

Toda la actividad se puede realizar con una música de fondo, para lograr un clima de mayor reflexión y silencio para quienes lo necesitan a la hora de escribir. Cuando leemos en voz alta los elogios de cada rey o reina, bajamos la música. Si disponemos de la tecnología adecuada, cada rey o reina podrá elegir la música que quiere que se escuche mientras está sentado en la silla del rey.

Cierre:

El juego termina cuando todos los participantes hayan pasado a la silla del rey y tengan sus papiros, diplomas o regalos en las manos.

¡Es muy importante valorar las cualidades que los demás ven en notros… y hacerlas crecer!

 

Este juego desarrolla la capacidad de descubrir lo bueno y positivo en uno mismo y en los demás. Estimula y ejercita la autoestima y la empatía, promoviendo los elogios y ponderaciones. Aporta un espacio de reflexión sobre la importancia de dar y recibir.

Dado de emociones

Objetivo:

  • Jugar a los dados de las emociones, aprendiendo a reconocerlas y nombrarlas.
  • Aprender a expresar los sentimientos de una manera adecuada.

Materiales:

  • Realizar dos dados gigantes: uno con las expresiones oculares y el otro con las expresiones bucales que expresan sentimientos.

Apertura:

Nos disponemos para el juego y la actividad, dedicando diez minutos para el “Momento de Encuentro”. Nos relajamos, cerramos los ojos, respiramos varias veces. En cada respiración pensamos: ¿Cómo me siento en este momento? ¿Cómo me sentí a lo largo del día? ¿Cuáles son las cosas más lindas que viví hoy?

Desarrollo:

Los sentimientos y las emociones son movimientos interiores que se registran en nuestra afectividad y nuestro cuerpo, producidas por situaciones que nos pasan a lo largo del día. Algunas son momentáneas y duran un tiempo corto. Otras son más estables y nos acompañan por más tiempo. Es importante aprender a identificar nuestras emociones, a reconocerlas y nombrarlas… y también a expresarlas de manera correcta.

Enumeramos todas las emociones que experimentamos durante el día, definiendo especialmente las siguientes:

¡Vamos a jugar a los dados!

Nos sentamos en ronda poniendo los dados en el centro. Por turnos, vamos tirando los dados e intentando identificar y nombrar los dos sentimientos que salen a la suerte. Después de nombrarlos, compartimos alguna situación de nuestra vida cotidiana en la que experimentamos ese sentimiento o emoción.
Todos los demás escuchamos con atención valorando y respetando lo que dice el compañero que está jugando y comprendiendo que no todos sentimos la misma emoción ante la misma situación.

Cierre:


Es importante aclarar que las emociones y sentimientos no son malos o buenos en sí mismos. Son sólo movimientos internos. Los sentimientos y emociones no nos definen como personas, ni tiene por qué ser el motor de nuestra conducta: puedo estar muy enojado, pero no necesito pegar a nadie; puedo sentir envidia o inseguridad pero puedo elegir no discriminar ni burlar ni hacer sentir mal a los demás.
Cuando aprendemos a reconocer y nombrar lo que sentimos, nos hacemos más dueños de elegir qué es lo que queremos hacer.

Cada uno elige un sentimiento, el que quiera, y dice cuál es la manera en la que quiere expresarlo o actuarlo. Por ejemplo: la alegría, abrazando a las personas; el miedo, pidiendo ayuda; el enojo, hablando de lo que nos hace enojar; etc.

Este juego nos invita a reflexionar sobre nuestras emociones, ayudando a reconocerlas, identificarlas, y llamarlas por su nombre. Nos ayuda a crecer emocionalmente y a fortalecer nuestro desarrollo moral, enseñándonos a pensar y elegir qué es lo que queremos hacer con nuestras emociones.

Bingo de semejanzas

Objetivo:

  • Jugar al Bingo con características personales, poniéndolas en común en el grupo.
  • Desarrollar la autoestima y la empatía reconociendo los gustos y características propias y la de los demás.

Materiales:

  • Cartones divididos en cuatro partes iguales.
  • Marcadores o lápices.

Apertura:

Antes de empezar a jugar, nos disponemos haciendo un “Momento de Encuentro”

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda y repartimos a cada uno una tarjeta dividida en cuatro partes iguales, así como lo indica el dibujo.

Los invitamos a llenar las tarjetas, escribiendo en cada casillero lo que corresponda.

¡Ahora a jugar!

El juego comienza con la señal del moderador que invita a los participantes a mezclarse y desplazarse por el salón, buscando algún compañero que haya escrito lo mismo en alguno de los casilleros.
Cuando se encuentran los que escribieron lo mismo, ambos deberán firma la tarjeta del otro en el casillero de la coincidencia.
El juego termina cuando alguno de los participantes consigue firmar todos sus casilleros y grita: ¡bingo!

Cierre:

El ganador, en medio de la ronda, tiene que responder las preguntas que el resto le haga sobre lo que escribió en su tarjeta:
-¿Qué cosas te gusta pintar con tu color preferido?
-¿En qué momento de la semana practicás tu actividad preferida?
-¿Qué cosas hacés con tu cualidad positiva?
-¿Qué podés hacer para mejorar tu cualidad negativa?

Este juego estimula la autoestima y promueve de manera divertida, el auto conocimiento y el conocimiento de los demás.
Desarrolla la empatía y la capacidad de hablar de uno mismo escuchando a los demás.

Regalando amor

Objetivos:

  • Hacer corazones con la técnica origami para regalar a las personas que queremos.
  • Experimentar la alegría de dar de corazón y expresar nuestros sentimientos a los demás.

Materiales:

  • Una hoja rectangular de papel (22 x 28 cm, tamaño carta o A4, o una hoja de 15 x 15 cm o de papel de origami).
  • Elementos para dibujar (marcadores, crayones, lápices de colores).

Apertura:

Nos recibimos con los hábitos de apertura del taller, saludándonos y ocupando nuestro lugar en el grupo. Nos disponemos a comenzar el jugo y la actividad dándonos 10 minutos para una “Momento de Encuentro”.

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda y repartimos a cada participante un papel, para hacer un corazón con la técnica del origami, siguiendo las instrucciones del dibujo.

La técnica japonesa del origami, es un arte milenario que enseña a diseñar y realizar objetos doblando el papel sin cortarlo.

 

Cada uno puede hacer uno o varios corazones de origami, para regalar a distintas personas que elija: algún miembro del grupo, familiares, amigos.
Por fuera de cada corazón escribimos el nombre de la persona a quién se lo queremos regalar. En el lado de adentro escribimos un mensaje secreto que guardamos dentro del corazón (Mensajes en los que decimos gracias, damos una palabra de aliento, pedimos perdón, destacamos una cualidad, etc.).

Cierre:

Todos en ronda, presentamos los corazones que hicimos y decimos el nombre de las personas a quiénes se los vamos a reglar.

El corazón es uno de los signos de la vida y la interioridad, el lugar o el espacio en el que cada uno de nosotros guarda lo más valioso y vive las experiencias más profundas e importantes.

¡Regalamos a los demás lo más lindo que tenemos en el corazón!

Este juego nos ayuda a tomar conciencia de nuestro deseo de dar y ofrecer a los demás, y de nuestra necesidad de recibir y aceptar lo que los demás tiene para ofrecernos. Presenta el valor de la gratuidad, muy unido a una dimensión interior y valiosa: nuestro propio corazón.

Palitos traviesos

Objetivos:

  • Jugar a los Palitos Traviesos y ejercitar reglas de convivencia y valores sociales.
  • Desarrollar la autoestima y el autoconocimiento.
  • Reflexionar acerca de las situaciones que nos ayudan a crecer e identificar aquellas que nos hacen sentir mal con nosotros mismos y con los demás.

Materiales:

  • Un juego de “Palitos traviesos” por grupo de a cuatro niños. Cada juego tiene un mínimo de veinte palitos.
  • Los “Palitos traviesos” se pueden hacer con varillas de aproximadamente 20 centímetros de largo y de un grosor de aproximadamente 5 milímetros de diámetro o con los palitos de brochette. Tiene que estar pintados con temperas de diferentes colores o identificados con un papelito color. (También podemos jugar con lápices de colores que tengamos a mano).

Apertura:

Nos saludamos y damos la bienvenida. Antes de jugar, nos tomamos diez minutos para el “Momento de Encuentro”. Respiramos, nos relajamos, aflojando las tensiones, y nos aquietamos, disponiéndonos para jugar.

Desarrollo:

Nos ponemos en pequeños grupos para jugar, de a tres o cuatro participantes cada uno.
Le entregamos a cada grupo un juego de palitos traviesos.
El juego se inicia cuando un jugador toma el manojo de palitos en sus manos permitiendo que las puntas toquen la superficie, dura, horizontal, lisa y plana donde se va a desarrollar la partida.
Soltamos los palitos para que caigan al azar.
Una vez que estén todos sobre la mesa, por turnos uno a uno, vamos sacando un palito sin mover ninguno de los otros. Cada uno tiene un intento para hacerlo.
Sólo se permite el movimiento del palito que va a ser recogido; si otro u otros de los palitos son movidos, intencionalmente o no, por algún otro palito, o por la mano del jugador, su turno acaba y comienza a jugar el siguiente participante.
Los palitos son de seis colores, y a cada color le corresponde una consigna. Cada vez que el jugador retire exitosamente un palito, deberá responder a la pregunta o consigna correspondiente al color:

-Mencionar alguna vez que me equivoque en algún comportamiento y pude pedir disculpas.
-Decir situaciones en las cuales debemos pedir disculpas.

-¿Recordás alguna vez en la que algún compañero/amigo te molestó o vos molestaste a un amigo por algún motivo en particular? ¿Cómo fue?

-¿Qué valores humanos conoces? (¡No vale repetir los valores que ya han dicho otros jugadores!)

-Le pregunto a otro compañero qué es lo que más le molesta que los demás le hagan o le digan.
-Pienso qué es lo que más me molesta que me hagan o me digan.

-Cuándo tengo un problema, ¿a quién recurro? Enunciar una persona a la cual puedo recurrir cuando tengo un problema o algo me molesta.

-Enunciar una norma de convivencia para que todos vivamos en armonía.

 

Cierre:

Gana el juego aquel jugador que haya logrado recoger más palitos traviesos.
Finalizado el juego pensamos sobre los valores que día a día ponemos en juego y que hacemos para vivirlos más intensamente.

En este jugo promovemos una reflexión sobre valores y principios universales que facilitan la convivencia social. Estos valores universales, merecen ser defendidos con firmeza en toda situación, incluso aunque encontremos oposición para hacerlo. Para un sano crecimiento en la autoestima es necesario incorporar e internalizar la regla de “no hacer a los demás lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros”.

Somos un equipo

Objetivos:

  • Trabajar en la propia valoración a partir de las cualidades y habilidades personales.
  • Descubrir que cada persona es única e irrepetible, digna de respeto y valoración.
  • Comprender que las diferencias son un aporte valioso para construir la unidad.

Materiales:

  • Cuento “Asamblea en la carpintería”. Anónimo.
  • Rompecabezas: elegir una imagen significativa para el grupo, (puede ser un corazón, un tesoro, una golosina, etc.) y dividirla en tantas partes como niños haya en el grupo.
  • Elementos para escribir.

Apertura:

Nos saludamos con alegría, nos damos la bienvenida en el grupo y ocupamos nuestro lugar dentro del espacio de juego. Antes de jugar, nos disponemos para hacer en 10 minutos, nuestro “Momento de Encuentro”.

Desarrollo:

Nos sentamos en ronda y leemos el cuento: Asamblea en la carpintería

Cuentan que a media noche hubo en la carpintería una extraña asamblea. Las herramientas se habían reunido para arreglar diferencias que no las dejaban trabajar.
El Martillo pretendió ejercer la presidencia de la reunión pero enseguida la asamblea le notificó que tenía que renunciar:
– No puedes presidir, Martillo – le dijo el portavoz de la asamblea – Haces demasiado ruido y te pasas todo el tiempo golpeando.
El Martillo aceptó su culpa pero propuso:
– Si yo no presido, pido que también sea expulsado el Tornillo puesto que siempre hay que darle muchas vueltas para que sirva para algo.
El Tornillo dijo que aceptaba su expulsión pero puso una condición:
– Si yo me voy, expulsad también a la Lija puesto que es muy áspera y siempre tiene fricciones en su trato con los demás.
La Lija dijo que no se iría a no ser que fuera expulsado el Metro. Afirmó:
– El Metro se pasa todo el tiempo midiendo a los demás según su propia medida como si fuera el único perfecto.
Estando la reunión en tan delicado momento, apareció inesperadamente el Carpintero que se puso su delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Trabajó la madera hasta acabar un mueble. Al acabar su trabajo se fue.
Cuando la  carpintería volvió a quedar a solas, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando el Serrucho, que aún no había tomado la palabra, habló:
– Señores, ha quedado demostrado que todos tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Son ellas las que nos hacen valiosos. Así que propongo que no nos centremos tanto en nuestros puntos débiles y que nos concentremos en la utilidad de nuestros puntos fuertes.
La asamblea valoró entonces que el Martillo era fuerte, el Tornillo era especial para unir las partes separadas, la Lija tenía capacidades para suavizar las cosas limar asperezas y observaron que el Metro era preciso y exacto. Se sintieron un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos en la misma carpintería.

Reflexionamos sobre la siguiente pregunta: ¿Cuál es la parte del cuento que más me gustó? ¿Por qué? Damos un tiempo para compartir nuestras reflexiones en grupo.

Repartimos a cada uno una pieza de un rompecabezas, en la que tiene que escribir algún aspecto personal o cualidad que lo identifica, que lo distingue y lo hace único: mi generosidad, mi alegría, mi buen humor, mi escucha, mi cariño; se cantar muy bien, me gusta bailar, hago muchos goles, corro rápido, etc.
Entre todos armamos el rompecabezas.
Antes de colocar la pieza personal, cada uno tiene que leer en voz alta las cosas que escribió.
Cuando conseguimos armar el rompecabezas, hacemos un gran aplauso en honor a las cualidades de cada uno y al trabajo de todo el grupo.
Contemplamos el rompecabezas terminado. Resaltamos la belleza de cada “parte” con las que podemos formar un todo.

Cierre:

Reflexionamos sobre el siguiente pensamiento:

¡Todos somos únicos y necesarios! Al igual que las herramientas en la Asamblea de la Carpintería y las piezas del rompecabezas, cada uno de nosotros es único e irrepetible, y posee cualidades muy importantes y lindas para compartir con los demás. ¡Qué bueno que somos diferentes! ¡Qué lindo que las diferencias nos ayudan a construir la unidad!

Este juego incentiva el trabajo grupal, y el aporte personal de las cualidades de cada uno en el grupo.
Trabaja los conceptos de “parte” y “todo” y estimula la unidad y la comunidad a partir de la riqueza de las diferencias.

Búsqueda del Tesoro

Objetivos:

  • Hacer una búsqueda del tesoro en el grupo, reconociendo que cada uno es un tesoro.
  • Tomar conciencia del valor de uno mismo y el valor de los demás.
  • Estimular actitudes de cuidado y respeto.

Materiales:

  • Caja decorada.
  • Espejo.
  • Papeles con pistas.

Apertura:

Cada uno elige un lugar para el “Momento de Encuentro”. Nos sentamos y nos disponemos para relajarnos antes de comenzar a jugar: respiramos, haciendo inhalaciones profundas, dejamos que el aire recorra todo nuestro cuerpo ayudándonos a relajarnos y descansar.

Desarrollo:

Antes de comenzar nos preguntamos:
¿Qué es un tesoro?
¿Qué cosas son importantes para nosotros? ¿Tenemos cosas valiosas o importantes en nuestras casas? ¿Las cosas más valiosas son las que más dinero cuestan?

¡Vamos a hacer una búsqueda del tesoro!
La búsqueda del tesoro es un juego en el que se debemos ir adivinando pistas y pasando diferentes pruebas hasta encontrar el tesoro. En esta oportunidad el tesoro es muy valioso así que lo tenemos que buscar con mucho entusiasmo… ¡hasta encontrarlo!

 

Con anticipación preparamos el tesoro: una caja bien vistosa y decorada, envuelta en papel de regalo. Por dentro está completamente vacía, y en el fondo de la misa tiene un espejo, de manera que al abrirla, cada uno pueda encontrar su propia imagen reflejada.

De acuerdo al espacio con el que contamos para jugar, preparamos distintas pistas escondidas (pueden ser cuatro o cinco pistas). Cada pista lleva a un lugar en donde encontrarán la siguiente pista. Así, hasta finalmente llegar a la última pista que nos marca el lugar en el que está escondido el tesoro.
Las pistas pueden estar escondidas en diferentes objetos valiosos, llamativos o que tengan valor en su simpleza, por su utilidad. Por ejemplo: “La siguiente pista está escondida en un objeto chico que usamos todos los días, pero no nos damos cuenta de su importancia. Sirve para abrir la puerta: el picaporte”.

El participante que encuentra el tesoro, lo lleva a la mitad de la ronda. Antes de abrirlo, prestamos mucha atención ya que es un tesoro que vamos a compartir entre todos. Vamos a abrirlo por turnos… y nadie podrá decir nada de lo que encuentra en el fondo de la caja, de lo que ve ni bien la abre.

El que encontró el tesoro será el primero en abrirlo muy lentamente, mirará qué es lo que encuentra, y después de un rato la pasará al otro, y al otro, hasta completar la ronda.

Cierre:

Nos preguntamos y compartimos:
-¿Cuál es el tesoro con el que cada uno se encontró?
-¿Qué fue lo primero que vimos dentro del tesoro? ¿Qué es lo que encontramos adentro de la caja cuando la abrimos?
-¿Qué es lo más valioso que encuentro en mí mismo?
-¿Qué es lo más valioso que encuentro en los demás?

¡Todos somos un tesoro muy valioso! Lo más valioso de todo… ¡somos nosotros mismos! Tenemos que aprender a descubrirnos, valorarnos y respetarnos.

 

Este juego nos ayuda a interactuar en equipo para conseguir un objetivo común, a compartir el fruto de nuestros logros y a descubrir que nuestra propia vida es un tesoro muy valioso, que tenemos que descubrir, respetar y cuidar.

Vuelan los valores

Objetivos:

  • Hacer aviones de papel para jugar en el grupo, expresando los aspectos positivos de los demás.
  • Tomar conciencia de nuestros propios valores y de las cualidades que los demás descubren en nosotros.

Materiales:

  • Hojas blancas o de colores.
  • Marcadores o lápices.

Apertura:

Nos saludamos con alegría y respeto. Ocupamos nuestro lugar en el espacio de juego y antes de comenzar a jugar, nos disponemos haciendo un “Momento de Encuentro”: respiramos, nos relajamos, cerramos los ojos y centramos la atención en nosotros mismos. Nos aquietamos y recogemos para empezar a jugar.

Desarrollo:

Entregamos una hoja de papel a cada uno de los participantes y les pedimos que confeccionen un avión de papel siguiendo las instrucciones de la explicación gráfica.
Si hay niños que no lo saben hacer, les pedimos a otros compañeros que les enseñen.
Cada uno debe escribir su nombre en su avión.

Una vez que todos tenemos el avión terminado, formamos una ronda y los tiramos a volar hacia el centro. Cada uno debe agarrar en el aire algún avión o recogerlo del piso. Al tomarlo leemos el nombre del dueño del avión y escribimos en el papel de ese avión, algún aspecto positivo o alguna cualidad que valoren en su dueño.
Repetimos el procedimiento varias veces, de manera que todos podamos anotar cualidades en el avión de los demás.

Cierre:

Al finalizar el juego, cada uno toma su avión y nos damos unos minutos para leer lo que escribieron nuestros compañeros de juego.

¡Todos tenemos cualidades! Y qué lindo es que los demás las puedan identificar y reconocer. ¡Qué bien nos hace que nos digan cosas lindas y valiosas!

 

Nos preguntamos:
-¿Cómo me sentí al tener que pensar cualidades positivas de los demás? ¿Fue fácil o me costó pensarlas?
-Que es más fácil: ¿pensar en cualidades de los demás o pensar en cualidades propias? ¿Por qué?
-¿Cómo me sentí al leer lo que los otros escribieron en mi avión?

Terminamos el juego tirando todos juntos el avión al aire y diciendo la frase: “dejemos volar todas nuestras cualidades. Nos llevarán muy alto”.

En este juego trabajamos en la imagen que vamos construyendo de nosotros mismos, a partir de lo que nos dicen los demás. Aprendemos a reconocer, distinguir y expresar las cualidades positivas de los otros; y también aprendemos a escuchar y aceptar lo que los demás tienen para decirnos respecto a nuestra propia identidad y a nuestras cualidades.