El banco que espera

Objetivo general

Trabajar el valor de la responsabilidad, el compromiso en el proceso de aprendizaje de los/as alumnos/as y sus compañeros/as, entendiendo que su presencia es importante para el grupo en su conjunto.

Objetivos curriculares

Que el/la alumno/a logre:

  • Valorar tanto la lengua oral como escrita para expresar y compartir ideas, puntos de vista propios, conocimientos, sentimientos, emociones.
  • Respetar y demostrar interés por las producciones orales y escritas de otros/as.
  • Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje vinculados con la comprensión y producción de textos orales y escritos.
  • Participar en experiencias democráticas y de ejercicio ciudadano –áulicas, institucionales y/o comunitarias– que fortalezcan las actitudes de autonomía, responsabilidad y solidaridad a partir de considerar a las personas como sujetos de derechos y obligaciones.
  • Producir tanto individual como colectivamente diversos textos (escritos y orales) que propicien la comprensión, elaboración e intercambio de ideas, argumentos y la resolución de problemas vinculados a la reflexión ética.

Materiales

  • Sobres.
  • Hojas en blanco.
  • Lápices/ marcadores.
  • Silla/banco.
  • Rompecabezas (cartulina más imagen impresa del grupo y/o imagen de revista que represente la unión del grupo).

Actividad

Introducción:

Iniciamos la clase con una pregunta disparadora:

· ¿Qué sienten cuando ven un banco vacío en el aula?

· ¿Hay algún cambio en el grupo cuando alguien falta? ¿Cuál/es?

Luego explicamos que, a partir de hoy, cada banco vacío tendrá voz: se convertirá en un recordatorio de que alguien es importante para la clase y está haciendo falta.

Desarrollo:

Al comenzar la jornada, si hay algún alumno/a ausente, colocaremos sobre su banco un sobre con su nombre.

Unos minutos antes de terminar la clase, los/as compañeros/as escribirán en papelitos mensajes cortos para el/la compañero/a ausente, vinculados a:

· Lo que aprendieron en clase.
· Alguna anécdota o momento divertido del día.
· Una frase de aliento para que vuelva pronto.

Cuando el alumno/a regrese a la escuela, el grupo le entregará el sobre con los mensajes. Dedicaremos un pequeño espacio de la clase para que lea algunos y se ponga al día con ayuda de sus compañeros/as.

Al final de la semana, todo el grupo se reunirá para observar y conversar sobre los bancos vacíos que hubo. Algunas preguntas disparadoras podrían ser:

· ¿Qué sentimos cuando vimos bancos vacíos esta semana?
· ¿Qué significa para nosotros/as que alguien falte?
· ¿Cómo podemos ayudar a los compañeros/as que faltan para que no se sientan perdidos/as cuando vuelvan?

Para finalizar, invitamos a un/a alumno/a que haya faltado y recibido su sobre a compartir qué sintió al recibir los mensajes de sus compañeros/as y qué aprendió sobre la importancia de asistir regularmente a clases.

Cierre:

Entre todos/as, pensamos y elegimos una imagen, que represente el valor de la asistencia y la unión del curso. Esta imagen la confeccionaremos en forma de rompecabezas. Un día en que todos/as estén presentes, se le entregará a cada alumno/a una pieza del rompecabezas para que la decore y/o pinte. Una vez por semana, al comienzo de la clase, cada alumno/a pondrá su ficha en el rompecabezas, completando la imagen de la clase. A partir de dicho ejercicio, respondemos las siguientes preguntas ubicadas en la ficha del alumno/a:

· ¿Qué pasa cuando vemos un espacio vacío? ¿Se ve bien la imagen?
· ¿Cómo nos sentimos cuando la imagen está completa?

Para finalizar, completamos la ficha del alumno/a de manera individual, pensando frases de aliento para mantener una buena asistencia a clase.

Propuesta de actividad comunitaria

Realizamos una intervención en la puerta de la escuela sacando un banco en el horario de ingreso y salida, para que familias y vecinos/as lo vean. Los/as alumnos/as de segundo ciclo deberán turnarse para decorarlo, pensando y escribiendo frases que inviten a reflexionar sobre la importancia de que no haya bancos vacíos.

Para hacer en familia

Se propone que los/as alumnos/as que recibieron su sobre al finalizar la semana lo lean nuevamente en sus hogares, junto a sus familias, explicando que los mensajes fueron escritos por sus compañeros/as durante su ausencia. A partir de estos mensajes, se reflexiona en familia sobre la importancia de asistir regularmente a clases.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad promueve valores como la responsabilidad, al reconocer que la asistencia impacta en el aprendizaje propio y del grupo; la solidaridad y cooperación, al acompañar a los/as compañeros/as ausentes; la empatía, al comprender cómo se sienten quienes faltan; y el respeto, al valorar a cada integrante y cuidar el espacio común. De este modo, los/as alumnos/as reflexionan sobre la importancia de estar presentes como acto de compromiso y cuidado colectivo.

La importancia de estar PRESENTES

Objetivo general

Desarrollar el compromiso y la responsabilidad en los/as alumnos/as para gestionar de forma proactiva y solidaria su asistencia a clase.

Objetivos curriculares

Que el/la alumno/a logre:

  • Reconocer el uso de los números naturales por medio de su designación oral y representación escrita.
  • Conocerse a sí mismo y reconocer a los/as otros/as a partir de la expresión y comunicación de sentimientos, ideas y valoraciones, así como mediante la escucha respetuosa en espacios de confianza y libertad generados por la/el docente.
  • Valorar la importancia de la asistencia como un acto de responsabilidad colectiva.

Materiales

  • Un panel de corcho o cartulina grande dividido en dos secciones: “Presentes” y “Ausentes”.
  • Fotos de todos los alumnos/as (Opcional)
  • Tarjetas para colocar el nombre de cada alumno/a.
  • Cinta adhesiva o chinches.
  • Marcadores.
  • Papel Afiche.
  • Acuarela, fibras, lápices.

Actividad

Introducción:

Días previos a la actividad les pedimos a los/as alumnos/as que traigan una foto suya, puede ser tamaño carnet o la que tengan disponible en casa. Iniciamos la actividad armando la tarjeta de asistencia.

De forma individual, cada uno/a pegará su foto en una tarjetita, le pondrá su nombre y la decorará. Otra forma de realizar esta primera actividad, es entregarle a cada alumno/a una tarjetita para que pueda dibujarse y escribir su nombre (para esto, deberán pensar en cómo es su pelo, de qué color es, cómo son sus ojos, que características tiene su sonrisa, etc). Una vez que todos/as tengan su tarjeta lista, se usarán para armar el panel inicial. Entre todos/as, contarán cuántos alumnos/as hay en el grado y colocarán todas las fotos en la sección de “Ausentes”.

Desarrollo:

Cada mañana, cuando iniciamos la clase, un alumno o alumna de manera rotativa será el/la encargado/a de una misión especial: mover la foto de cada compañero/a del sector de “Ausentes” al de “Presentes”. A medida que lo hace, dirá el nombre del compañero/a. Las fotos de los/as alumnos/as que no llegaron a clase permanecerán en el sector de «Ausentes». Mientras realizan esta actividad grupal en el papel afiche, cada alumno/a tomará su calendario personal —ubicado en la ficha del alumno/a— y completará allí su asistencia individual del mes. Este ritual no solo sirve como registro, sino que también crea un momento de reconocimiento de la presencia de cada miembro del grupo.

Al finalizar este paso, entre todos/as haremos una sumatoria para saber la cantidad de presentes y la sumatoria de los ausentes. En la parte inferior del afiche, registraremos cuántos alumnos/as estuvieron ausentes cada día de la semana, de modo que podamos observar y comparar la asistencia a lo largo de los días.

Una vez que finalicen la misión, reflexionarán sobre lo que sienten y lo que les pasa cuando un compañero/a no asiste a clases. Algunas de las preguntas de reflexión pueden ser:

· ¿Qué sentimos al ver la foto de los/as compañeros/as ausentes?
· ¿Cómo nos sentimos cuando vemos que un/a compañero/a no vino hoy?
· ¿Qué cosas nos perdemos de hacer juntos/as cuando alguien falta?

Al día siguiente, cuando el alumno o alumna que estuvo ausente regrese, se le puede preguntar si quiere compartir las razones/motivos por los cuales no asistió a clase.

Cierre:

Al final de la semana, en grupo, analizaremos el panel de asistencia.

  • Contaremos cuántas fotos han pasado por el sector de “Ausentes” y observaremos las fotos que se repiten con más frecuencia, para eso es fundamental que al finalizar cada día, registremos la cantidad de ausentes y de presentes.
  • A partir del registro de asistencia semanal, tanto grupal como individual, reflexionamos juntos/as sobre cómo podemos comprometernos para tener una mayor asistencia, respondiendo: ¿Qué podemos hacer para mejorar la asistencia a clase?
  • El/la docente guiará al grupo para elaborar juntos/as una vez por semana una “Promesa de Equipo” que resuma su compromiso de ayudarse mutuamente y de ser responsables con su asistencia. Se escribirá la frase en un afiche grande, y cada alumno/a pondrá su huella de la mano alrededor de la promesa como símbolo de su compromiso. El mural quedará expuesto en el aula como recordatorio visual de la responsabilidad colectiva.

Cada docente podrá conversar con sus alumnos/as para enumerar y diferenciar los distintos motivos de ausencia. Se buscará identificar cuáles son inevitables —como una enfermedad— y cuáles podrían evitarse para cumplir con la “Promesa de Equipo”. También se reflexionará sobre las ausencias que podrían resolverse con la ayuda del grupo o de las familias. Por ejemplo: si un compañero/a no tiene quién lo traiga, otra familia podría ofrecerle traslado; si le falta abrigo o calzado, se puede pensar en cómo conseguirlo; si no quiere venir a la escuela, se intentará comprender qué siente y acompañarlo para que pueda regresar con gusto.

Finalmente, cada alumno/a completará en su ficha del alumno/a una actividad donde deberá reconocer, entre distintas situaciones cotidianas, cuáles contribuyen a mejorar la asistencia a clase y cuáles no.

Propuesta de actividad comunitaria

Invitamos a las familias a la escuela para una presentación del “Mural de la asistencia perfecta”. Los/as alumnos/as contarán a sus padres y madres cómo la asistencia y la ayuda mutua son importantes para el grupo. Esto refuerza la idea de que la educación es un trabajo en equipo entre la escuela, la familia y los alumnos/as.

Para hacer en familia

Conversamos con nuestras familias sobre la “Promesa de Equipo” y la importancia de la asistencia y la responsabilidad en la escuela. El objetivo es que los padres/madres refuercen estos valores y se comprometan a apoyar la participación de sus hijos/as, creando un espacio de diálogo que vincule el aprendizaje escolar con la vida familiar.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad, promueve que los/as alumnos/as y sus familias internalicen el valor del compromiso y la responsabilidad como la base de la asistencia regular. La inasistencia no solo afecta su aprendizaje, sino también el de los/as demás. Esta actividad promueve valores tales como la solidaridad y el autocuidado, y la construcción de una convivencia más armónica y responsable.

Mi consejo saludable

Objetivo general

Concientizar a los/as alumnos/as sobre la importancia de incorporar el hábito del lavado de manos, no solo como un pilar fundamental del autocuidado, sino también como una práctica clave para el cuidado colectivo.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Adoptar una actitud responsable respecto de la preservación y el cuidado de la vida.
  • Transitar procesos de exploración y creación artística que le permitan representar emociones, sentimientos, ideas y experiencias personales y/o colectivas.

Materiales

  • Un frasco transparente
  • Agua
  • Tierra
  • Jabón/ detergente
  • Imágenes del Memotest impresas y recortadas (ver ficha docente)
  • Hojas de papel
  • Tizas de colores 

     

    Previo a la realización de esta actividad, el/la docente deberá imprimir y recortar las tarjetas para jugar al Memotest (ubicadas al final de la ficha para el/la docente). Otra alternativa, es que los/as alumnos/as dibujen y recorten sus propias tarjetas.

    Actividad

    Introducción:
    ¡A experimentar! No convertimos en investigadores/as y comenzamos haciendo un exprimento. Llenaremos un frasco con agua. Luego, agregaremos una o dos cucharadas de tierra. Luego revolveremos bien hasta que el agua se vea turbia. Este frasco representará las manos sucias. En el frasco con tierra, agregar una pequeña cantidad de jabón o detergente. Revolveremos suavemente y observaremos lo que ocurre.

    Sugerimos guiar a los/as alumnos/as a notar cómo el jabón separa las partículas de suciedad y el agua comienza a aclararse en la superficie.

    A continuación, proponemos un momento de charla con el grupo para reflexionar sobre el experimento observado. Les preguntamos:

    • ¿Qué vieron que pasó cuando agregamos jabón?
    • ¿Qué nos enseña esto sobre lavarnos las manos solo con agua o con agua y jabón?
    •  
      Desarrollo:
      Disponemos las cartas para jugar al Memotest. Las mismas ilustran distintas situaciones luego de las cuales sería muy importante lavarnos las manos (Por ej.: “Fui al baño”, “Toqué a mi perro”, “Antes de comer”, “Después de estornudar”, “Ayudando a cocinar”, “Después de jugar”, “Luego de llegar de la calle”, etc).

      Para comenzar a jugar, mezclamos las cartas y las ponemos boca abajo. Cada jugador/a da vuelta dos tarjetas por turno, intentando encontrar el par correcto. Cuando un jugador/a encuentra un par correcto, se detiene el juego para reflexionar:

      ¿Por qué es importante lavarse las manos en esta situación?
      ¿Qué podría pasar si no lo hacemos?

      Jugamos hasta descubrir todos los pares.

      Cierre:
      Para cerrar la actividad, proponemos realizar una breve ronda de reflexión grupal que permita a los/as alumnos/as compartir lo aprendido y vincularlo con valores humanos como el respeto, la empatía y la responsabilidad.

      Sentados/as en ronda, cada alumno/a deberá dibujar una mano en una hoja de papel (ver ficha del alumno/a). Podrán decorarla y personalizarla como más les guste.

      Luego, se les propone escribir o dibujar una idea que se llevan de la actividad, respondiendo a una de estas preguntas:

      ¿Por qué es importante cuidar la higiene de nuestras manos?

      ¿Por qué cuidarnos también es una forma de cuidar a los/as demás?

      Para finalizar, cada alumno/a deberá compartir su reflexión con el grupo.

      Propuesta de actividad comunitaria

      Con tizas de colores, los/as alumnos/as, acompañados/as por sus docentes, salen a escribir mensajes breves y dibujos en las veredas de la cuadra de la escuela o en una plaza cercana. Si tu escuela es rural, esos mensajes pueden escribirse o colgarse en la cartelera y/o entrada a la escuela. Los mensajes pueden ser creativos, reflexivos o divertidos.
      También pueden incluir manos dibujadas, gotas, etc. Invitar a las familias y vecinos/as a recorrer los mensajes al salir de la escuela o durante la tarde.

      Para hacer en familia

      Se escribe en el cuaderno la siguiente consigna:
      “En familia, piensen y escriban un consejo sobre el cuidado del cuerpo o la higiene que quieran compartir con otros/as. Puede ser algo que hacen en casa, un hábito que les enseñaron, o una frase que les guste.” A continuación, deberán plasmar dicho consejo en la mano dibujada en clase. Luego, deberán pegar el dibujo en algún lugar visible de la casa para tenerlo presente. Los/as alumnos/as compartirán sus consejos al aula en la semana para ponerlos en común con sus compañeros/as.

      Relación con Valores

      La práctica de esta actividad invita a los/as alumnos/as, a sus familias y a la comunidad a reflexionar sobre la importancia de sostener y compartir hábitos de higiene, promoviendo el respeto, la empatía y la responsabilidad. Esta actividad nos permite comprender la salud y el cuidado no solo como responsabilidades individuales, sino también como construcciones colectivas y comunitarias, en las que cada acción cotidiana —como el lavado de manos— impacta en el bienestar de quienes nos rodean.

Manos limpias

Objetivo general

Promover hábitos de higiene personal como forma de cuidado de uno/a mismo/a y de los/as demás, reforzando valores como la responsabilidad, el respeto y la solidaridad.

Objetivos curriculares

Que el/la alumno/a logre:

  • Comprender la importancia de la higiene como parte del cuidado del cuerpo y la salud.
  • Participar activamente en propuestas grupales, colaborando con sus compañeros/as.

Materiales

  • Impresión de imágenes secuencia de lavado de manos
  • Tarjetas
  • Caja o bolsa
  • Parlante
  • Esponja y jabón
  • Afiche
  • Voligoma
  • Lápices de colores/fibras
  • Botellas/latas
  • Brillantina o harina

Actividad

Introducción:
Para comenzar, realizaremos una representación, pondremos brillantina o harina con aceite en las manos de algunos/as voluntarios/as para simular “microbios”. Luego, estos/as alumnos/as deberán tocar la mano de algunos/as compañeros/as, observando cómo “se contagian”. Después, lavarse las manos solo con agua, y luego con agua y jabón, comparando qué funciona mejor.
A continuación, proponemos un momento de charla con el grupo para reflexionar sobre hábitos cotidianos. Les preguntamos:

¿Cómo se lavan las manos? ¿Cada cuánto lo hacen? ¿En qué momentos creen que es importante lavarse las manos? ¿Alguna vez se olvidaron? ¿Qué podría pasar si no lo hacemos?

A partir del intercambio, destacaremos la importancia de los hábitos de higiene como una forma de cuidarnos a nosotros/as mismos/as y también a los demás. Introducimos el valor de la responsabilidad y la solidaridad, explicando que cuando nos lavamos las manos, no solo evitamos enfermarnos, sino que también cuidamos a quienes nos rodean.

Desarrollo:
Luego de la introducción y la charla inicial, la/el docente mostrará a los/as alumnos/as una serie de imágenes que muestran el paso a paso, del correcto lavado de manos. A medida que se presentan las imágenes, se explicará cada paso con un lenguaje sencillo y cercano:

Paso 1: Abrir la canilla y mojarse bien las manos con agua corriente. Luego, cerrar la canilla para evitar el derroche de agua mientras se realiza el siguiente paso.

Paso 2: Aplicar una cantidad suficiente de jabón para cubrir completamente las manos mojadas.

Paso 3: Frotar bien todas las partes de las manos durante al menos 20 segundos: las palmas, el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas.

Paso 4: Volver a abrir la canilla y enjuagar las manos cuidadosamente con agua corriente hasta eliminar todo el jabón.

Paso 5: Secarse las manos con papel o con una toalla limpia.

Durante la explicación, se enfatizará la importancia de cada paso y, especialmente, el cuidado del agua como un recurso valioso que no debe desperdiciarse.

Para reforzar la secuencia, se jugará a «La ronda del jabón». La dinámica será la siguiente:

  • Nos sentamos todos/as en ronda.
  • Se colocarán las tarjetas (una por cada paso del lavado de manos) dentro de una caja o bolsa.
  • Mientras suena la canción “Lavado de mis manos” de Solcito Fijo, se pasará una esponja o un jabón simbólico de mano en mano.
    • Cuando la música se detenga, el/la niño/a que quedó con el jabón/esponja en la mano saca una tarjeta y nombra (o imita) el paso que aparece. Si no lo reconoce, se lo/a ayuda entre todos/as.

      Cierre:
      Al finalizar el juego de la ronda del jabón, entre todos/as colocamos las imágenes en orden en un afiche o en el pizarrón para armar la secuencia completa del correcto lavado de manos.

      A medida que las ubicamos, conversamos brevemente sobre qué representa cada paso, por qué es importante seguir ese orden y en qué momentos del día debemos ponerlo en práctica.

      Propuesta de actividad comunitaria

      Invitamos a la profesora de música para crear, junto a toda la comunidad educativa (docentes, familias y alumnos/as), la canción propia de la escuela sobre el lavado de manos. La idea es que entre todos/as pensemos frases simples y divertidas que recuerden los pasos del lavado de manos. Con la guía de la maestra/o de música, sumaremos ritmo, melodía y movimiento. Podemos utilizar instrumentos musicales, objetos de la vida cotidiana (botellas, latas, etc.) y propuestas corporales que acompañen la canción.

      Para hacer en familia

      En casa, los/as invitamos a ver juntos/as el cuento “Lavate las Manos”:

      @cuentosinfantilesm

      «Lávate las Manos» – Cuentos Infantiles con Moraleja

      ♬ sonido original – Cuentos Infantiles Moraleja – Cuentos Infantiles Moraleja


      Luego de ver el video, en familia reflexionamos sobre:

      ¿Qué parte del cuento les gustó más o les llamó la atención?
      ¿Por qué es importante lavarse las manos?
      ¿Qué pasaría si nadie se lavara las manos?
      ¿Quién en casa les recuerda lavarse las manos?
      ¿Cómo podemos ayudarnos entre todos/as a no olvidarlo?

      Relación con Valores

      La práctica de esta actividad invita a los/as alumnos/as y a sus familias a adoptar hábitos saludables de manera responsable, promoviendo el autocuidado y la conciencia ambiental. Al cuidar de nuestra salud y la de los demás, se fortalece el compromiso colectivo hacia una convivencia más armónica y responsable en la comunidad.

     

Campeones/as del respeto

Objetivo general

Fomentar entre los/as alumnos/as la capacidad de resolver conflictos de manera pacífica y constructiva, promoviendo valores como el respeto, la empatía, la responsabilidad, la colaboración, la paz y la tolerancia en el entorno escolar.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Valorar la práctica del diálogo como herramienta para afrontar conflictos en la comunidad educativa, en otros ámbitos y situaciones, y para debatir temas relacionados con normas, valores y derechos.
  • Producir de manera individual y colectiva diversos textos (escritos, orales, audiovisuales, expresiones artísticas) que propicien la comprensión, elaboración e intercambio de ideas, argumentos y la resolución de problemas.

Materiales

  • Tarjetas con palabras o frases relacionadas con el respeto.
  • Una pelota
  • Música de relajación.

Actividad

Introducción:
Comenzamos la actividad invitando a los/as alumnos/as a dejar sus asientos y formar un círculo en el centro del salón. La propuesta será invitarlos/as a aprender sobre el valor del respeto, a través de un juego.

Entre todos/as pensamos palabras, acciones y/o conceptos que asociemos al valor del respeto como «escuchar», «ser amable», «no interrumpir», y las escribimos en tarjetas.

Con música relajante de fondo, empezamos el juego pasando una pelota de mano en mano hasta que la melodía se detenga. El/la alumno/a que tenga la pelota, recibirá una tarjeta.

Luego de leerla, deberá explicar brevemente lo que esa palabra o frase significa para él/ella. Después de compartir su idea, se reanudará la música y la pelota volverá a circular. Cuando la música se detenga nuevamente, el/la alumno/a que respondió antes deberá seleccionar una nueva tarjeta para que su compañero/a explique lo que significa para él/ella.

Repetiremos esta dinámica varias veces.

Al finalizar, reflexionaremos sobre lo que hemos aprendido acerca del respeto, un valor fundamental para construir una convivencia sana y armoniosa en la escuela, en casa, en el club, y en todos los ámbitos donde interactuemos. Luego, pondremos en práctica lo aprendido, aplicando estrategias para resolver conflictos de manera saludable y pacífica.

Desarrollo:
Entre todos/as leemos la siguiente situación problema y reflexionamos en grupo sobre lo que sucede en ella. ¿Quién se anima a leerla en voz alta?

(Ver ficha del alumno/a)

Luego de leer la situación, cada alumno/a recibirá una guía con preguntas para reflexionar individualmente y expresar sus emociones sobre lo leído. Nos tomaremos 30 minutos para responder estas preguntas y, después, compartiremos nuestras respuestas en una puesta en común para conocer y escuchar los diferentes puntos de vista.

Luego de responder las preguntas, conversaremos en grupo y compartiremos nuestras reflexiones. Este será un buen momento para hablar sobre la importancia de ser empáticos/as, para poder entender las diferentes perspectivas de nuestros/as compañeros/as.

Cierre:
En grupo, pensamos juntos/as en diferentes acciones y estrategias para saber cómo podríamos actuar si esta situación o una similar se presentara en nuestra escuela.

¿Cómo podríamos haber resuelto la situación de otra manera?

¿Qué podemos hacer la próxima vez que nos encontremos en una situación similar?

Propuesta de actividad comunitaria

Nos reunimos en el patio de la escuela, y realizamos un juego de roles donde los/as alumnos/as actúen diferentes situaciones de conflicto en la escuela, mostrando cómo pueden resolverse de manera pacífica. Invitamos a los padres y al personal escolar a participar y debatir sobre lo observado.

Para hacer en familia

Actuamos en familia. Un miembro de la familia asume el rol del hijo que, en un escenario simulado, le pide a la madre más comida, pero lo hace a los gritos. Otro, interpreta a la madre, quien debe reaccionar a la situación. Después de la actuación, se conversa en familia sobre cómo se sintió cada personaje. Luego, pensamos juntos cómo podría haber sido la misma situación, pero con una comunicación respetuosa.

Relación con Valores

La puesta en práctica de esta actividad, les permitirá a los/as alumnos/as no solo implementar técnicas de resolución de conflictos de manera pacífica, sino que también, tienen la oportunidad de internalizar y reflexionar sobre valores esenciales como el respeto, la empatía, la tolerancia y la paz que promueven una convivencia armoniosa y positiva en su entorno escolar y familiar.

Dar frutos

Objetivo general

Trabajar los valores de la generosidad y el buen accionar.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Reconocer los distintos seres vivos y su ciclo de desarrollo.
  • Utilizar y elaborar cuadros para registrar y comparar datos.
  • Buscar, sistematizar y seleccionar información de distintas fuentes.

Materiales

  • 3 frascos transparentes preferentemente de vidrio, que contengan: arcilla, arena y tierra.
  • Pimientos, limones, tomates.

Actividad

Introducción:
Introducimos la actividad poniendo frente a los niños una canasta con frutos (pimientos, tomates, lechugas, limones) y un objeto del aula (borrador, libro, cartuchera). Les pedimos que los contemplen y que enuncien las diferencias que pueden descubrir entre los objetos y los frutos.
Hacemos entre todos una definición de los seres vivos y los elementos no vivos.
Repartimos la ficha y leemos el cuadro ayudando a los niños a descubrir que la naturaleza es generosa:
· Cada planta da muchos frutos.
· Cada fruto contiene en su interior cantidad de semillas.
· Cada semilla tiene la capacidad de reproducir y multiplicar la especie.

Desarrollo:
Seguimos paso a paso las indicaciones de la ficha para llevar a cabo el experimento.
Organizamos el trabajo en grupos de a 4 integrantes.
Es importante que en el tiempo posterior, se ocupen con responsabilidad de:
· Regar a diario cada uno de los vasos con la misma cantidad de agua.
· Llevar un registro de crecimiento de cada uno de los frascos.
· Observar en qué frasco crece más rápido la semilla y puedan justificar por qué.

Cierre:
Los valores también dan fruto.
Al igual que en el reino vegetal, en el reino de los valores también podemos descubrir la generosidad de los valores, que multiplican las buenas acciones y hacen crecer entre nosotros el bien común.

Los valores son “semillas” que sembramos en nuestra vida cotidiana
La “tierra” en la que crecen los valores es el AMOR, que los nutre y hace crecer.
Los “frutos” de los valores son las BUENAS ACCIONES.
El “agua” que riega los valores es la RESPONSABILIDAD.

Todos tenemos mucho para dar. Las buenas acciones dan frutos y los frutos multiplican los valores.

Trabajamos en la ficha escribiendo en la raíz de cada planta un valor que podemos sembrar en la escuela. Escribimos en cada fruto de la planta, los frutos que dicho valor hace crecer en nuestra convivencia cotidiana.
Por ejemplo: Valor: solidaridad; frutos; alegría; amistad; compañerismo.
Conversamos sobre el valor de la responsabilidad, que es como el agua que riega todos los frutos para que crezcan y se multipliquen entre nosotros.

Propuesta de actividad comunitaria

Cuidamos los brotes de las semillas que plantamos, y cuando estas crezcan, las transplantamos a algún cantero o maceta del patio de la escuela. Hacemos carteles que protejan a las plantas y nombramos encargados por turnos de cuidarlas y regarlas.

Para hacer en familia

¡Sembremos buenas acciones!
¿Qué buenas acciones podemos sembrar en la tierra de nuestra familia?
Enumeramos 3 buenas acciones que nos comprometemos a poner en práctica a lo largo de la semana.
En el fin de semana evaluamos nuestra siembra y pensamos: ¿qué frutos hicieron crecer entre nosotros estas buenas acciones?

Relación con Valores

La práctica de esta actividad fomenta el valor de la generosidad, y la responsabilidad de cada uno de poner lo mejor de sí mismo para que crezca el bien común, dando frutos valiosos para la vida de todos.
El análisis de la planta y de su ciclo de crecimiento, ayuda al niño a comprender que todos tenemos en nuestro interior la capacidad de dar, de sembrar buenas acciones que multiplican los frutos.

A vos, ¿cuál te gusta?

Objetivo general

Trabajar los valores del respeto y el cuidado corporal para el desarrollo deportivo.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Aceptar, comprender y elaborar reglas de juegos y deportes.
  • Comprender la importancia del cuidado de la salud vinculado al deporte.

Materiales

  • Material de Investigación sobre deportes.

Actividad

Introducción:
Durante un tiempo estipulado, reunimos información de diarios, revistas deportivas, entrevistas por TV, etc., sobre uno o varios deportistas destacados en diferentes disciplinas o deportes. Cada alumno deberá traer una foto del deportista que eligió para pegar en su ficha de trabajo.

Desarrollo:
Repartimos la ficha e invitamos a los niños a pegar en la portada la foto del deportista que eligió para investigar. Nos juntamos en grupos de a cuatro y ponemos en común la investigación realizada sobre los deportistas a partir de las preguntas de la ficha.

Elaboramos conclusiones sobre el accionar del deportista y reflexionamos sobre las consecuencias (positivas y negativas) de su actuar.
Pensamos y contestamos: ¿qué enseñanza dan estos deportistas para nuestra vida?

Cierre:
Cada uno, en forma personal, escribe una carta al deportista que eligió en la que le cuenta la observación realizada y le expresa su evaluación acerca de su desempeño deportivo.
Pueden hacer la redacción a partir de los ítems propuestos en la ficha. Los que quieran pueden compartir sus cartas con sus compañeros.
Evaluamos la conveniencia de enviar estas cartas o mensajes a través de las redes sociales, el correo electrónico o correo postal.

Propuesta de actividad comunitaria

Elaboramos un manual de buenas conductas de los deportistas y lo distribuimos en la escuela, clubes y gimnasios del barrio.
Detallamos:
· Alimentación.
· Valores y actitudes asociados con el deporte.
· Horarios recomendados de entrenamiento.
· Etc.

Para hacer en familia

Hablamos sobre nuestros deportes favoritos.
Hacemos una lista con:
· Los deportes favoritos de cada uno.
· Los aspectos más positivos que descubrimos en este deporte.
· Las reglas básicas.
· Los valores que se ponen en juego.
Llevamos nuestras listas a la escuela para compartirlas entre todos y hacemos un relevamiento de datos sobre el deporte más elegido como favorito.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad promueve una toma de conciencia responsable acerca de los cuidados y hábitos ligados a la salud para la práctica de las diferentes disciplinas del deporte (alimentación, descanso, cuidados).
A esta edad ya se está en condiciones de comprender la importancia de una sana alimentación. Poder trabajar específicamente la relación entre el deporte y la alimentación, le permite seguir ampliando sus conocimientos y tener mayor responsabilidad respecto a sus cuidados, incorporando hábitos y acciones saludables.
Identificar las características de cada uno de los deportes ayuda al niño a conocer, investigar y descubrir los requisitos de salud necesarios para la práctica de los mismos.

La sana competencia

Objetivo general

Trabajar el valor de la responsabilidad en el juego y en el equipo.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Promover la realización de una amplia gama de juegos que favorezcan múltiples aprendizajes y el pasaje de una iniciación deportiva polivalente a los juegos deportivos adaptados o a los mini-deportes.
  • Sostener el espacio de elaboración de los propios juegos, la búsqueda y el encuentro de acuerdos, la construcción y la elaboración de reglas, para generar instancias de reflexión grupal.
  • Brindar oportunidades para que los alumnos acuerden, participen y organicen diversas actividades físicas, expresivas y recreativas.

Materiales

  • Bolsas de residuos o ídem.
  • 2 Cucharas de postre.
  • 2 papas.
  • 2 pelotas.
  • Obstáculos para el circuito.
  • Elementos que el docente crea conveniente para llevar a cabo alguna otra carrera o juego.

Actividad

Introducción:
Nos dividimos en dos grupos eligiendo un capitán para cada uno que deberá nombrar a los integrantes de su equipo. Una vez conformados ambos grupos, se identifican con un nombre e inventan una canción original para alentarse a lo largo de todos los juegos que se presentan en el desarrollo. Cada uno de los grupos justifica la elección de su nombre y comparte la canción elegida para alentar a su equipo.

Repartimos la ficha de trabajo y, mirando las ilustraciones, cada grupo debe elegir 4 reglas para cada juego. Ponemos en común las reglas de los equipos haciendo una lista de todas ellas; debatimos y elegimos por votación las reglas definitivas para cada juego.

Desarrollo:
¡A jugar!

Carrera de embolsados:

Cada grupo se coloca en una fila. El primero sale saltando dentro de una bolsa de residuos, de plástico o de cualquier otro material, hasta llegar a una meta fijada y volver. Al regresar, toca la mano del compañero que lo sigue en la fila y le pasa la bolsa. Este deberá empezar a correr hasta la meta y volver. Así sucesivamente hasta que corran todos los integrantes del equipo. El ganador es el grupo que haya llegado primero luego de que todos sus integrantes hayan participado.

Carrera de papa:

Cada grupo se coloca en una fila y el primero de la fila, con una papa en una cuchara que toma con una sola mano, debe caminar rápido hasta llegar a una meta y volver, para pasar la cuchara con la papa al siguiente compañero de fila. Gana el grupo que haya llegado primero luego de que todos sus integrantes hayan corrido a la meta con la cuchara y la papa.

Carrera de obstáculos:

Armamos un circuito con obstáculos idénticos para los dos grupos. Cada uno debe hacer el circuito sobrepasando los obstáculos. Gana el grupo que llegue primero a la meta.

Pasa pelota:

Cada uno de los grupos hace una ronda. Deben pasar de uno a uno la pelota por toda la ronda hasta dar una vuelta completa, pero sin tocarla con las manos, ingeniándoselas para hacerlo con cualquier parte del cuerpo. Si algún participante se le cae la pelota debe volver a su lugar de origen y volver a comenzar. Gana quien finaliza la ronda.

Gusanos:

Cada grupo debe hacer una hilera, lo más larga posible, uniéndose por medio del contacto de alguna parte del cuerpo. Gana el equipo que logra hacer la hilera más larga.

Nota: El docente puede proponer cualquier otro juego que involucre la motricidad y la competencia.

Finalizado cada juego identificamos cómo fue el ritmo cardíaco previa y posteriormente a la actividad física, las dimensiones corporales de los músculos que estuvimos trabajando, las variaciones de velocidad, las combinaciones en los desplazamientos (ritmos, direcciones, sentidos, velocidades).

Cierre:
Terminados los juegos, reflexionamos acerca de lo sucedido en el desarrollo de los mismos.
Por grupo evalúan y comparten su desempeño en:
– La elección de los grupos.
– El desarrollo grupal en los juegos.
– La aceptación de los resultados.
– El compromiso para con el equipo.
– La obediencia de las reglas.
– La resolución de conflictos dentro del grupo.
– La aceptación de sanciones disciplinarias en los juegos.

Para terminar, cada uno responde en forma personal las preguntas sobre la RESPONSABILIDAD y el JUEGO EN EQUIPO:

· ¿Qué significa el término SANA COMPETENCIA?
· ¿Qué consecuencia puede traer la falta de responsabilidad cuando jugamos en el recreo o en una clase de educación física?
· ¿Cómo podemos crecer en la responsabilidad a la hora de jugar en equipos?

Compartimos las respuestas en grupo y sacamos conclusiones al respecto.

Propuesta de actividad comunitaria

Inventamos un juego para organizar en el recreo para los alumnos de 1, 2, 3 y 4 grado. (Uno para cada uno de los grados). Lo llevamos a la práctica, cuidando que se comprendan y se respeten las reglas establecidas para cada juego, esta actividad permite conocerse con alumnos de distintos grados de forma lúdica y creativa, llevando una práctica de educación física.

Para hacer en familia

Elegimos uno de los juegos que se presentan en el desarrollo y lo realizamos en familia. Luego pensamos: ¿Cómo se relaciona la responsabilidad con el juego practicado?

Relación con Valores

La práctica de esta actividad promueve en el niño el valor de la responsabilidad en el juego, tanto en las actividades físicas, expresivas y/o recreativas.
Los diferentes ejercicios propuestos en el desarrollo, ponen de manifiesto las características necesarias para que el juego pueda ser vivido como situación de disfrute y diversión. Entre ellas pueden evidenciarse: la sana competencia, el respeto a las reglas, la paciencia ante los diferentes resultados y turnos, la valoración de las buenas actitudes del otro, etc.
La experiencia ayuda al niño a descubrir la importancia del juego en la vida de relación, en la educación física y el cuidado de la salud, cuando el mismo es practicado o ejercitado a partir de reglas claras y precisas.

Los cuatro elementos

Objetivo general

Trabajar el valor de la responsabilidad frente a los 4 elementos naturales.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Reconocer la incidencia del accionar humano en los elementos de la naturaleza y en la importancia de su preservación.
  • Observar y analizar diferentes cuestiones observables y medibles, a través de la experiencia práctica.

Materiales

  • Velas.
  • Vaso de vidrio.
  • Vinagre o jugo de limón.
  • Papel.
  • Fósforos o encendedor.
  • Un pincel pequeño.
  • Un bidón de boca ancha.
  • Manguera transparente de plástico de 50 cm (como las de las peceras) o una caña.
  • Globos.
  • 2 vasos, tierra, piedras y semillas.

Actividad

Introducción:
Repartimos la ficha de trabajo e introducimos el tema resolviendo las adivinanzas de la portada sobre los 4 elementos.

Conversamos en forma grupal, nivelando los conocimientos previos que los niños tienen sobre este tema:
-¿Cuáles son los 4 elementos básicos de la naturaleza?
-¿Por qué los llamamos básicos?
-¿Qué tienen común estos 4 elementos?

Desarrollo:
¡A experimentar con los 4 elementos! Realizamos los 4 experimentos propuestos en la ficha para analizar qué puntos de encuentro tiene cada uno y porque no pueden estar siempre juntos.

Cierre:
Nos dividimos en cuatro grupos. A cada uno de ellos, por sorteo se le designará uno de los 4 elementos. En grupos deberán sugerir acciones responsables frente al cuidado de los mismos y su preservación en la naturaleza. Una vez obtenidas las conclusiones armamos un afiche que exponga nuestras conclusiones y lo compartimos con el resto de los compañeros.

Al terminar la actividad cada niño escribirá una conclusión acerca de la manera de cuidar y respetar cada uno de los elementos.

Propuesta de actividad comunitaria

Analizamos cuál de los 4 elementos es el menos cuidado o maltratado en nuestro entorno.
Para ello haremos una encuesta a nuestros vecinos para extraer las conclusiones generales.
En esa encuesta recordamos que las preguntas deben ser cerradas para después poder cuantificar los resultados. Por ejemplo:
¿Qué elemento natural considera que es el más descuidado en nuestra comunidad: la tierra, el agua, el aire o el fuego?
Una vez obtenidas las respuestas analizamos el modo de concientizar a nuestra comunidad sobre el elemento menos cuidado.

Para hacer en familia

Conversamos en familia sobre la importancia de los 4 elementos en nuestra vida cotidiana.
· ¿Cuál de estos elementos nos parece el más importante en nuestra vida familiar?
· ¿Cómo cuidamos a este elemento para su preservación dentro de nuestro hogar? Compartimos las conclusiones con nuestros compañeros, observamos y analizamos las coincidencias.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad ayuda al niño a adquirir una actitud responsable sobre el cuidado de los 4 elementos naturales: fuego, tierra, aire y agua.
Invita a conocer y descubrir la importancia y necesidad de estos 4 elementos en la vida cotidiana incentivando, de esta forma, la adquisición de hábitos saludables frente a los mismos.

Dinero: ¿deseo o necesidad?

Objetivo general

Trabajar el valor de la responsabilidad y la eficiencia en el uso del dinero.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Resolver problemas que implican adición, sustracción, división y multiplicación de números naturales.
  • Practicar cálculos exactos y aproximados.

Materiales

  • Dado.
  • Hojas A4 numeradas del 1 al 15.
  • Papeles de 4 por 12 en donde se grafiquen billetes.
  • Caramelos.
  • Juego del estanciero o juego de la vida (opcional).

Actividad

Introducción:
Introducimos la actividad con la lectura de algún cuento o relato acerca del buen uso del dinero. Podría utilizarse el cuento “Riqui- ricon”, que se basa en la vida de un niño que tenia mucho dinero pero estaba solo, sin amigos, encerrado en un mundo muy superficial e irreal.
Invitamos a los niños a reflexionar sobre bienes materiales y no materiales y sobre su influencia en nuestras vidas cotidianas, resaltando la importancia de aprender a utilizar eficiente y responsablemente el dinero, diferenciando entre el deseo y la necesidad. Es importante que los niños comprendan la diferencia entre necesidad y deseo y que a través de la actividad, descubran que la necesidad no puede ser aplazada porque requiere una satisfacción inmediata, pero el deseo es siempre postergable.
El dinero, concretamente es el elemento por medio del cual saciamos nuestras necesidades y satisfacemos nuestros deseos, o al menos algunos de ellos. Una sociedad justa y responsable debe velar para que todos su habitantes ganen por medio del trabajo, lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas. Por lo tanto, es importante que los niños aprendan a diferenciarlos y a establecer los límites entre ambos.

Repartimos la ficha de trabajo, reflexionamos acerca de la manera en la que los niños del dibujo quieren gastar su dinero y escribimos una definición para las palabras DESEO y NECESIDAD.

Desarrollo:
Les entregamos a los niños papeles de 4 por 12 cm. para que hagan billetes de diferentes montos. Cada uno deberá confeccionar billetes hasta llegar a un monto estipulado por el docente, de acuerdo a la realidad de los niños del grupo.

Cada niño realiza un plan de gastos, distribuyendo el monto estipulado para gastarlo a lo largo de una semana y lo escribe en su ficha, adjudicando a cada gasto un precio real aproximado. En parejas comparten los planes de gasto y cada niño marca en su propia lista, con una cruz roja, los deseos; y con una cruz verde, las necesidades.

Repartimos la ficha de trabajo, y cada niño realiza un plan de gastos, distribuyendo el monto estipulado para gastarlo a lo largo de 1 semana.

Jugamos al juego “Calculo caminando”.

Instrucciones:
· Hacemos a lo largo de todo el aula un tablero con hojas de papel A4 numeradas del 1 al 15.
· Al comienzo del circuito proponemos un casillero de salida y al final del mismo un casillero de llegada.
· Cada participante parte desde el casillero de salida teniendo el mismo dinero en billetes de distintos valores.
· Tira un dado y avanza tantos casilleros como éste indique.
· En cada casillero estará indicada una consigna diferente, en la que el participante podrá decidir si gasta o no su dinero.
· Gana quien llega primero al casillero final con la mayor cantidad de dinero.

Consignas de los casilleros:
(Podrán estar escritas en cada casillero o ser leídas por el docente. En los casilleros de cálculos o preguntas, el docente podrá variar el monto de las consignas cada vez que un participante caiga en él).

1: Kiosco. Se venden caramelos a $1 cada uno. ¿Compro alguno? ¿El comprar caramelos es un deseo o una necesidad?

2: Problema a resolver: Ema le debe 295 pesos a Mateo y este le debe a 178 pesos a Pedro.
¿Quién le tiene que dar a quien para que queden saldadas las deudas? ¿Cuánto? Si resuelve el problema en menos de 2 minutos adelanta 2 casilleros, sino, permanece en el mismo lugar.

3: No llegó al colegio a tiempo. Retrocede un casillero para que no le vuelva a suceder mañana.

4: Gasta 40 pesos en figuritas. Compra 6 paquetes. ¿Cuanto salió cada uno? Si responde bien entrega solo el equivalente a 2 sobres, sino, paga 20 pesos.

5: Fui al supermercado y me compre un chocolate. Entrega $5 ¿Este gasto fue un deseo o una necesidad?

6: Preguntas y respuestas. Si contesta bien la pregunta gana $3 sino pierde $1: Si en un banco tengo una cuenta con un depósito de $4.912 y retiro todos los días 16 pesos ¿en cuántos días retiré todo el dinero?

7: Problema a resolver: Si cuento de 4 en 4 a partir del número 5, ¿digo el número 61? Si resuelve el problema en menos de 2 minutos adelanta 2 casilleros, sino, permanece en el mismo lugar.

8: No hizo el plan de gastos para el camino. Pierde $4.

9: Acertijo: 3.821 x 10 ÷ 5. ¿Se podría hacer en una sola cuenta? ¿Por qué? Gana $5 si responde correctamente.

10: Hizo un plan de gastos ejemplar y gracias al mismo ahorro $10 a lo largo de todo el camino.

11: Para ganar $4 debe decir los números múltiplos del número que indique el docente.

12: Ayuda a un amigo a realizar su plan de gastos y él te bonifica $1.

13: Acertijo: 1.834 ÷ 12 >156 x 43 ¿Es correcto? Si responde bien gana $5, sino pierde $2.

14: Retrocede 5 casilleros porque perdió su plan de gastos.

15: Para ganar debe recitar completamente la tabla que el docente le pida.

En alguna otra ocasión y si podemos acceder a dichos juegos armamos grupos de juegos y jugamos al estanciero y/o al juego de la vida.

Cierre:
Reflexionamos en grupo a partir de las preguntas de la ficha.
Cada uno escribe en su ficha un propósito personal que le ayude a usar el dinero de manera responsable.

Si fuera adecuado, los invitamos a realizar un plan de gastos concretos para el dinero con que cuentan para gastar a lo largo de una semana o un mes.

Propuesta de actividad comunitaria

Ahorramos dinero en una alcancía durante dos semanas del ciclo escolar. Hacemos entre todos una lista de productos para comprar y compartir en una merienda común. Dividimos al curso en dos grupos. Cada uno de ellos averigua en un kiosco diferente el precio de un listado de productos seleccionados. Entre todos analizan los precios de cada kiosco y deciden en cuál de ellos les conviene hacer la compra.

Nota: Al ir a averiguar los precios no descuidemos los buenos modales a la hora de solicitar un artículo, esto le va a permitir al niño participar y vivenciar los distintos roles y analizar las relaciones sociales.

Para hacer en familia

Leemos en familia el contenido de la ficha, conversando sobre las diferencias entre nuestras necesidades y deseos. En el caso de que los niños reciban algún monto de dinero diario, semanal, o mensual de sus tutores o padres, se recomienda que hagan una planilla de sus gastos. De este modo podrán visualizar y conocer de un modo práctico el tipo y la cantidad de sus consumos. En el caso de que no reciban dinero para administrar de forma personal, de igual modo, podrán por medio de la planilla conocer sus gastos o consumos diarios, semanales o mensuales.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad fomenta en el niño el buen uso del dinero, mostrando la diferenciación entre el deseo y la urgencia o necesidad en su uso.
Lo incentiva, además, a desarrollar otras aptitudes, entre ellas las de ahorrar, tomar decisiones, fijar prioridades, posponer la gratificación, compartir e interactuar con otros.
Lo ayuda a reflexionar acerca de la forma en que utiliza su dinero en la actualidad, pudiendo anticipar su uso en el futuro y generando hábitos de consumo responsables.