La importancia de estar PRESENTES

Objetivo general

Desarrollar el compromiso y la responsabilidad en los/as alumnos/as para gestionar de forma proactiva y solidaria su asistencia a clase.

Objetivos curriculares

Que el/la alumno/a logre:

  • Reconocer el uso de los números naturales por medio de su designación oral y representación escrita.
  • Conocerse a sí mismo y reconocer a los/as otros/as a partir de la expresión y comunicación de sentimientos, ideas y valoraciones, así como mediante la escucha respetuosa en espacios de confianza y libertad generados por la/el docente.
  • Valorar la importancia de la asistencia como un acto de responsabilidad colectiva.

Materiales

  • Un panel de corcho o cartulina grande dividido en dos secciones: “Presentes” y “Ausentes”.
  • Fotos de todos los alumnos/as (Opcional)
  • Tarjetas para colocar el nombre de cada alumno/a.
  • Cinta adhesiva o chinches.
  • Marcadores.
  • Papel Afiche.
  • Acuarela, fibras, lápices.

Actividad

Introducción:

Días previos a la actividad les pedimos a los/as alumnos/as que traigan una foto suya, puede ser tamaño carnet o la que tengan disponible en casa. Iniciamos la actividad armando la tarjeta de asistencia.

De forma individual, cada uno/a pegará su foto en una tarjetita, le pondrá su nombre y la decorará. Otra forma de realizar esta primera actividad, es entregarle a cada alumno/a una tarjetita para que pueda dibujarse y escribir su nombre (para esto, deberán pensar en cómo es su pelo, de qué color es, cómo son sus ojos, que características tiene su sonrisa, etc). Una vez que todos/as tengan su tarjeta lista, se usarán para armar el panel inicial. Entre todos/as, contarán cuántos alumnos/as hay en el grado y colocarán todas las fotos en la sección de “Ausentes”.

Desarrollo:

Cada mañana, cuando iniciamos la clase, un alumno o alumna de manera rotativa será el/la encargado/a de una misión especial: mover la foto de cada compañero/a del sector de “Ausentes” al de “Presentes”. A medida que lo hace, dirá el nombre del compañero/a. Las fotos de los/as alumnos/as que no llegaron a clase permanecerán en el sector de «Ausentes». Mientras realizan esta actividad grupal en el papel afiche, cada alumno/a tomará su calendario personal —ubicado en la ficha del alumno/a— y completará allí su asistencia individual del mes. Este ritual no solo sirve como registro, sino que también crea un momento de reconocimiento de la presencia de cada miembro del grupo.

Al finalizar este paso, entre todos/as haremos una sumatoria para saber la cantidad de presentes y la sumatoria de los ausentes. En la parte inferior del afiche, registraremos cuántos alumnos/as estuvieron ausentes cada día de la semana, de modo que podamos observar y comparar la asistencia a lo largo de los días.

Una vez que finalicen la misión, reflexionarán sobre lo que sienten y lo que les pasa cuando un compañero/a no asiste a clases. Algunas de las preguntas de reflexión pueden ser:

· ¿Qué sentimos al ver la foto de los/as compañeros/as ausentes?
· ¿Cómo nos sentimos cuando vemos que un/a compañero/a no vino hoy?
· ¿Qué cosas nos perdemos de hacer juntos/as cuando alguien falta?

Al día siguiente, cuando el alumno o alumna que estuvo ausente regrese, se le puede preguntar si quiere compartir las razones/motivos por los cuales no asistió a clase.

Cierre:

Al final de la semana, en grupo, analizaremos el panel de asistencia.

  • Contaremos cuántas fotos han pasado por el sector de “Ausentes” y observaremos las fotos que se repiten con más frecuencia, para eso es fundamental que al finalizar cada día, registremos la cantidad de ausentes y de presentes.
  • A partir del registro de asistencia semanal, tanto grupal como individual, reflexionamos juntos/as sobre cómo podemos comprometernos para tener una mayor asistencia, respondiendo: ¿Qué podemos hacer para mejorar la asistencia a clase?
  • El/la docente guiará al grupo para elaborar juntos/as una vez por semana una “Promesa de Equipo” que resuma su compromiso de ayudarse mutuamente y de ser responsables con su asistencia. Se escribirá la frase en un afiche grande, y cada alumno/a pondrá su huella de la mano alrededor de la promesa como símbolo de su compromiso. El mural quedará expuesto en el aula como recordatorio visual de la responsabilidad colectiva.

Cada docente podrá conversar con sus alumnos/as para enumerar y diferenciar los distintos motivos de ausencia. Se buscará identificar cuáles son inevitables —como una enfermedad— y cuáles podrían evitarse para cumplir con la “Promesa de Equipo”. También se reflexionará sobre las ausencias que podrían resolverse con la ayuda del grupo o de las familias. Por ejemplo: si un compañero/a no tiene quién lo traiga, otra familia podría ofrecerle traslado; si le falta abrigo o calzado, se puede pensar en cómo conseguirlo; si no quiere venir a la escuela, se intentará comprender qué siente y acompañarlo para que pueda regresar con gusto.

Finalmente, cada alumno/a completará en su ficha del alumno/a una actividad donde deberá reconocer, entre distintas situaciones cotidianas, cuáles contribuyen a mejorar la asistencia a clase y cuáles no.

Propuesta de actividad comunitaria

Invitamos a las familias a la escuela para una presentación del “Mural de la asistencia perfecta”. Los/as alumnos/as contarán a sus padres y madres cómo la asistencia y la ayuda mutua son importantes para el grupo. Esto refuerza la idea de que la educación es un trabajo en equipo entre la escuela, la familia y los alumnos/as.

Para hacer en familia

Conversamos con nuestras familias sobre la “Promesa de Equipo” y la importancia de la asistencia y la responsabilidad en la escuela. El objetivo es que los padres/madres refuercen estos valores y se comprometan a apoyar la participación de sus hijos/as, creando un espacio de diálogo que vincule el aprendizaje escolar con la vida familiar.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad, promueve que los/as alumnos/as y sus familias internalicen el valor del compromiso y la responsabilidad como la base de la asistencia regular. La inasistencia no solo afecta su aprendizaje, sino también el de los/as demás. Esta actividad promueve valores tales como la solidaridad y el autocuidado, y la construcción de una convivencia más armónica y responsable.

Percepciones sobre la educación

Objetivo general

Analizar y respetar los derechos y obligaciones de los ciudadanos y estudiantes.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Identificar conflictos vividos en el contexto escolar y en otros ámbitos públicos, así como el reconocimiento de posibles formas de resolución.
  • Reconocer sus derechos y deberes como estudiante, comprometerse responsablemente en el cumplimiento de los mismos y participar en su promoción y defensa.
  • Analizar los derechos y garantías enunciados en la Constitución Nacional desde la práctica cotidiana y la importancia de su respeto.

Materiales

  • Una botella.
  • Constitución Nacional.
  • Ley de educación Nacional.
  • Proyecto Educativo Institucional.
  • Marcadores rojo y verde.

Actividad

Introducción:
Recordamos los saberes previos sobre la Constitución Nacional, con la dinámica de la botella: nos colocamos todos en un círculo. Colocamos una botella en el centro y la hacemos girar de forma tal que dé al menos una vuelta completa. Una vez que la botella se detenga, señalará con el pico a una persona de la ronda y con la base a otra. La persona de la base deberá formular una pregunta referida a la Constitución Nacional, y la del pico deberá contestar. Si quien debe responder lo hace incorrectamente deberá responder el participante de la derecha hasta que el docente confirme que está bien contestada la pregunta formulada. Volverá a hacer girar la botella quien conteste correctamente.

Desarrollo:
Repartimos la ficha de trabajo y leemos el capítulo VI de la Ley Nº 26.206 de la ley de Educación Nacional.
Realizamos dos grandes grupos. Unos reflexionan sobre los derechos de los alumnos y otros sobre las obligaciones enumerándolos por orden de importancia según el criterio de cada Subrayamos con verde los puntos que creemos que se cumplen en nuestra escuela y con rojo los que pensamos que no se cumplen. Justificamos esta clasificación con ejemplos concretos de la vida en nuestra escuela.

Cierre:
Reflexionamos de manera personal:
· ¿Mis derechos se respetan? ¿Qué debo hacer si siento que algunos se están vulnerando?
· Puntualizo del 1 al 10 cada uno de los deberes que indica la ley según mi grado de colaboración y cumplimiento de los mismos.
· ¿En qué aspectos podría esforzarme más para cumplir con mis deberes?

Propuesta de actividad comunitaria

¿Conocemos el proyecto educativo institucional de nuestra escuela? Compartimos qué reformas haríamos a nuestro proyecto educativo y compartimos nuestras conclusiones con los directivos de la escuela.

Para hacer en familia

Hablamos de la educación en familia. Indagamos y compartimos cuáles son las diferencias más importantes entre la educación que recibieron los padres y abuelos y la que recibimos en la actualidad. Buscamos fotografías de nuestros padres y abuelos en sus épocas de escolares y les pedimos que nos cuenten cuáles eran sus derechos y deberes como estudiantes.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad promueve una toma de conciencia grupal sobre el compromiso de todos los actores que interviene en los procesos educativos: estado, escuela, docentes, familias y estudiantes.
Invita al niño a conocer los derechos y obligaciones de los ciudadanos y estudiantes, y a comprometerse responsablemente con los mismos.

La Vaca Estudiosa

Objetivo general

Trabajar el valor del compromiso personal hacia el estudio.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Reflexionar acerca de los deberes como estudiante.
  • Valorar el esfuerzo cotidiano en el estudio, que le permite acceder a aprendizajes significativos.
  • Reconocer sentimientos y actitudes frente a la situación de enseñanza – aprendizaje.
  • Recurrir a la lectura para cumplir diferentes propósitos e interactuar con los otros al contar, comentar y discutir lo que se ha leído.
  • Participar activamente, como hablante o como oyente, en diferentes situaciones de comunicación oral, aceptando y tomando en consideración las opiniones ajenas y respetando los diferentes modos de hablar.
  • Participar en experiencias de canto grupal.

Materiales

  • Canción “La vaca estudiosa” de María Elena Walsh.
  • Hojas en blanco.
  • Marcadores, lápices, crayones.
  • Papel afiche o cartulina.

Actividad

Introducción:
Comenzamos la actividad escuchando atentamente la canción de María Elena Walsh “La vaca estudiosa”.
Entregamos la ficha de trabajo y volvemos a escucharla leyendo la letra.
Unimos con flechas los objetos, señalando las palabras que aparecen en la canción.

Proponemos un intercambio respondiendo oralmente a las siguientes preguntas:
∙ ¿Por qué la vaca quería ir a la escuela?
∙ Los animales, ¿van a la escuela?
∙ ¿Qué sucedió con los chicos de la canción por no estudiar?
∙ ¿Por qué la vaca se hizo sabia?

Desarrollo:
A partir de las preguntas de la ficha conversamos sobre el significado del aprendizaje y la importancia del estudio:
∙ ¿Qué es lo que más me agrada de la escuela?
∙ ¿Qué es lo que menos me agrada de la escuela?
∙ ¿Para qué asistimos a la escuela? (Para crecer, para aprender, para socializarnos, para jugar, porque me interesa, porque es mi deber, etc.)
∙ ¿Para qué nos sirve aprender? (Para desarrollar las potencialidades y capacidades superiores.
La maestra adecuará esta definición explicándoles que a través del aprendizaje pueden descubrir el mundo, comprender su funcionamiento, etc).
∙ ¿Qué pasaría si nadie en el mundo estudiase?
∙ ¿Qué podemos hacer para aprender cada día un poco más?

Cierre:
Hacemos una lluvia de ideas completando la frase: “Es importante estudiar porque…”
Anotamos todas las ideas en un papel afiche y lo colocamos en algún lugar visible del aula.

Realizamos la actividad propuesta en la ficha, resolviendo el juego de las palabras cruzadas con estas palabras: APRENDER, SABER, COMPARTIR, JUGAR, AYUDAR, ELEGIR, EDUCAR, CRECER.

Cerramos la actividad entonando juntos la canción de María Elena Walsh.

Propuesta de actividad comunitaria

Averiguamos cuántas escuelas hay en el barrio y calculamos la cantidad de alumnos que concurren a ellas.
Conversamos sobre cómo estaría el barrio en unos años si ningún niño asistiera a la escuela.

Para hacer en familia

La práctica de esta actividad incentiva el valor del aprendizaje como búsqueda cotidiana y permanente de conocimientos incorporados a través del estudio.
La canción de la vaca estudiosa propone con gracia y fantasía los valores del compromiso y el esfuerzo, como actitudes indispensables para el ejercicio de todo aprendizaje.

Relación con Valores

Preguntamos a nuestros mayores:
¿A qué escuela iban cuando eran niños?
¿Cómo se llamaba la maestra de 1° grado?
¿Qué era lo que más les gustaba de la escuela?
¿Qué era lo que menos les gustaba?
Conversamos en familia sobre las motivaciones y dificultades para el aprendizaje y sobre la importancia de la escolaridad y el estudio.

¿Quién la riega?

Objetivo general

Trabajar el valor de la responsabilidad y compromiso en el cuidado de una planta.

Objetivos curriculares

Que el alumno logre:

  • Describir y comparar distintos tipos de plantas.
  • Conocer el desarrollo y los cuidados que necesitan las plantas.
  • Reflexionar acerca de las consecuencias de la negligencia o del cuidado inadecuado de las plantas.
  • Comparar los funcionamientos de los seres vivos.
  • Analizar las actitudes de cuidado de otros seres vivos y adoptar hábitos saludables que preserven la vida y el entorno.

Materiales

  • Una planta cada 3 o 4 alumnos.
  • Un papel afiche.

Actividad

Introducción:
Entregamos la ficha de trabajo y realizamos la actividad identificando y pintando en el dibujo los seres vivos. Pensamos: ¿qué cuidados necesitan cada uno de los seres vivos?

Desarrollo:
Dividimos a los niños en grupos de 3 o 4 integrantes y entregamos a cada uno una planta para trabajar con ella y aprender a cuidarla. Les pedimos que identifiquen las diferentes partes de la planta: hojas, tallos, raíces y semillas, y que pinten y señalen estas partes en el dibujo de la ficha. Conversamos sobre las principales necesidades de las plantas resaltando la necesidad de luz, agua y sustrato. Pensamos en la mejor manera de cuidar nuestra planta para que pueda seguir creciendo a lo largo del año.
Cada grupo elige un responsable por semana para hacerse cargo del cuidado de la planta.
Al finalizar la semana, el niño responsable evaluará su tarea, contando al resto del grupo sus aprendizajes y experiencias, dándoles consejos sobre la mejor manera de proceder para el cuidado de la planta.

Reflexionamos sobre las necesidades de vida de las plantas en relación con las necesidades vitales de los animales y los seres humanos.

Cierre:
Para concluir la actividad, hacemos un relevamiento de los lugares en la escuela o en el barrio en donde existen plantas y pensamos en grupo acerca de la manera de cuidarlas para que se mantengan vivas.
Hacemos una lista con todas las ideas que se nos ocurran y las escribimos en la ficha.

Propuesta de actividad comunitaria

Entre todos los alumnos y docentes se investigará sobre la posibilidad de hacer una plantación en el barrio, en una plaza de la comunidad, por ejemplo. El grupo deberá relevar qué plantas podrían, dadas las características del suelo y clima del barrio, ser plantadas. A su vez pensarán sobre qué cuidados serían los necesarios para la misma. Con la información relevada se podrá, (junto con la escuela y el permanente apoyo del docente), solicitar un permiso a la Municipalidad para realizar dicha plantación.
Todos los niños, junto a sus familias deberán cuidar de las plantas: que se encuentre limpia y sin basura a su alrededor. Los alumnos diseñarán y colocarán un cartel cerca de la planta que exponga la escuela que cuida de ella, y las normas a respetar frente a dicha planta.

Para hacer en familia

¿Qué puedo hacer para ayudar con el cuidado de las plantas de mi hogar?
Hacemos una lista de las tareas que puedo realizar yo solo a lo largo de toda la semana.

Relación con Valores

La práctica de esta actividad fomenta el valor de la responsabilidad y compromiso en el cuidado del medio ambiente, ejercitando la perseverancia y la prudencia en el obrar.
Es importante que el niño de esta edad se habitúe a cuidar a otros seres vivos, reflexionando acerca de sus necesidades, desarrollando actitudes ecológicas y ejercitando la ternura, la protección y el afecto.
A su vez, el cuidado de una planta en común promueve el trabajo en equipo y el sentido de la participación responsable.